a Danahe, Marité y Payo
tres mujeres de Curacaví
quien guarda silencios bajo las palabras,
por ejemplo: perros abandonados a su suerte
en un cerro donde el tiempo labra preguntas
a esas personas sin emociones ni sombras
y se enojan porque en sus calles de pavimento
alguien como tu deja una casa en la esquina
cuidadosamente hecha con la ayuda de tu padre
y la perrita y sus cachorros atentos a las nubes
hay otras personas del vecindario también guardan
muy cerca de sus costillas derechas cosas no sabidas,
pequeñas, sin peso, casi de aire: el eco de ladridos
y entonces respiras y tu lenguaje sale a enfrentar ese
mundo sin nombre capaz de olvidar el verano en
las tardes de febrero, para ellos con el pelaje sucio
y las colas sin freno posible pues el vaivén continuo
de esas colas ocupa el vacío de las risas vecinales
una alegría del eco residual o discreto de la amistad,
esa verdad no siempre se entiende similar a cuando tu
caminas sin saber si vas a despertar en el cementerio
con un peso gravitacional de la vida nadie soporta
y siempre ha sido de esa manera pues en nosotros
habita un extranjero no tan diferente a un perro solo
acurrucado al interior de su casita hecha con la basura
de la última campaña política donde perdimos todos
pero cada día aparece una especie de odio humano
contra quienes se acercaron a nosotros hace mucho
anoche por ejemplo un conductor pasó indiferente por
sobre un perro que estaba en la calle a un costado
o esa morbosidad de quienes ya difunden en redes
los pedazos de un animal metido en una bolsa y
luego la imaginación conjuga las partes del puzzle
para concluir se trataba de otro perro ahora muerto
por esos buenos vecinos incluso amables a la hora
de saludar en la mañana y de quienes nunca sabremos
cuáles otros horrores cometen en sus plazas o casas
pero nunca de ti al cuidado de una perrita embarazada
o preocupada tanto de los niños o las flores ya secas
incluso de las polillas o las orugas siempre serán una
oruga en todas las ocasiones este sol y este viento
corten la forma indiferente de vivir aprisa o sin ánimo
Epilogo:
si para ustedes ese es un perro sin su casa
y parece con intención un perro sin su casa
si bien todos apuntan hacia otros asuntos
para mi es entonces: un perro sin su casa





este poema lo he leido 20 veces ya… somos la peor de todas las especies