
El martes pasado, sobre las calles suburbanas de este pueblo semi rural tanto como casi metropolitano, María Arco y Mirtha Saez dieron rienda a sus pasos para pregonar la opción presidencial Guillier (#4) con sus propuestas: continuación y profundización en educación gratuita y de calidad, reforma al sistema de pensiones bajo el slogan de Ni un $ más a las AFP, el combate a la delincuencia como prioridad nacional, atención primaria y salud preventiva al alcance de los barrios, Equidad de Género con el estado respetando y defendiendo los derechos de las mujeres, entre otros, combinados todos con el sentido de la responsabilidad política.
El sector de encuentro fue la intersección de las calles Javiera Carrera con Manuel Rodriguez; punta de diamante donde se puede encontrar una plaza poblacional, bien aseada, con sus árboles. Ese fue el lugar escogido por el difunto Guillermo Barros Echeñique para salir en entrevista televisiva con una propuesta nada de conservadora respecto de tener un lugar donde quienes quisieran fumar marihuana, pudieran hacerlo, en un tipo de pragmatismo y sentido de la situación muy ausente en su hijo, el actual alcalde de Curacaví.
Lo que se denomina “Sector Norte” en Curacaví comprende las poblaciones Carol Urzúa, 11 de Septiembre, Williams Rebolledo I y II, El Olivar y la reciente Villa Los Conquistadores y Villa Paulita. También hay terrenos como vestigios de hasta dónde llegada el pueblo hace 30 años. Este es el sector con dinámicas urbanas ya demasiado parecidas a las que se suelen encontrar en el casco sur de Santiago: hacinamiento, personas que trabajan duro y salen muy temprano para regresar demasiado tarde, situaciones de microtráfico, emprendimientos con mucho esfuerzo, los infantes con sus juegos, adultos mayores; en fin, todo el muestrario que compone una comunidad y yo estoy seguro, allí hay personas con la intención de escribir sus historias: la de sus progenitores, las vivencias cotidianas de la vida en campamentos, como el Pablo Neruda, la degradación de los sueños bajo el consumo de la pasta base, la identidad de clase en quienes al surgir, mantienen el vínculo con los suyos, las anécdotas barriales, etc; o incluso, solo lo que observan. Escribir es importante y leer, un complemento primario, donde la comprensión del texto puede tener tantas interpretaciones, similares a la observación de una pelota, desde distintas perspectivas. Allí no importa mucho desde qué ángulo la miramos, pues, siempre es circular. Lo significativo está relacionado con la proyección de las sombras; y eso lo conversaban Mirtha y María al recordar los diálogos con María Recabarren.
A María y Mirtha les fue bien en su despliegue callejero en la entrega de los Flayers (Panfleto es un buen sinónimo) y en los casos cuando encontraron vecinas o vecinos convencidos de la opción diferente, simplemente se les escuchó con respeto y en una situación, la persona o cambió de opinión o simplemente estaba tomándoles en broma.
Ambas al recordar a María Recabarren, trajeron a colación cómo “las Marías” se conocieron y trabajaron juntas cuando fueron electas como concejalas para las elecciones municipales período 2004-2008. “Simplemente se trataba de lograr situaciones de mejora para la comunidad y al final Guillermo Barros terminó respetándonos”, recordó María Arco con Mirtha Saez antes de desear una buena trifulca a María Recabarren, allí donde ella esté.




