A toda la comunidad y a nuestras queridas compañeras y compañeros de CONFUSAM:
En medio de la incansable y gigantesca labor de vacunación por COVID, sumada a la campaña de influenza en todo nuestro territorio nacional, los trabajadores de la salud primaria han sostenido más allá de lo racional y sustentable sus labores, sacrificando su salud física y mental, así como su integridad, agregándose a ello la presión absolutamente incomprensible por parte de los servicios de salud de cumplir metas sanitarias que incluso pueden llegar a significar un riesgo para la población usuaria.
Nuestros trabajadores de la salud son herederos de una larga tradición sanitaria, conocen su labor y las necesidades locales y también nacionales, han sido los artífices de estas campañas de vacunación que incluso han marcado un precedente mundial. Pero Chile también ha sido mencionado en el extranjero por las decisiones que a nivel de gobierno se han tomado sin una lógica de cuidado tanto para el personal sanitario como para la población en general.
Pareciera que los trabajadores deben luchar con la pandemia solos, en un comienzo incluso fabricándose sus propios implementos, y ahora enfrentando presiones tan ilógicas y absurdas como otras que han llevado al país a enfrentar los errores en la gestión, que para la historia significaran miles y miles de muertes.
Hoy frente a nuestro país y después de un año enfrentándonos a la peor calamidad de los últimos cien años, podemos darnos cuenta que estamos quedando solos en la trinchera. Nuestros empleadores se empecinan en mantener al personal con presencialidad total en los establecimientos sin brindarles seguridad, aforos y descansos, el gobierno toma decisiones de gestión erráticas depositando estrategias en las seremis, y estas amenazan a los funcionarios que pasan largas jornadas de pie sin siquiera un lugar digno donde alimentarse, los servicios de salud presionan y amenazan con recortes de presupuesto junto la escasez de personal a niveles dramáticos y la población observa como este descalabro administrativo y humanitario nos pone de rodillas de nuevo, como si ninguna de las lecciones del 2020 se hubiera aprendido.
Sin nosotros no se puede, si nosotros caemos…caerá Chile entero. Exigimos el cuidado, la comprensión, y la responsabilidad que corresponde con nuestros trabajadores de salud primaria, demandamos respeto, descanso y nada menos que el lugar que hemos ganado con trabajo, pues el recurso humano debe ser sustentable.
Es por esto que, desde esta semana, y producto del acuerdo de nuestro consejo nacional, debemos pasar de la alerta nacional, a la acción. Dolorosamente nos vemos obligados una vez mas a avanzar a una movilización, y tristemente sabemos que es el peor momento de la historia, pero peor aún, pareciera que somos los únicos que sabemos esto, pues las autoridades, alcaldes, seremis, directores de servicio, ministerio de salud y presidente de la república, aun no se han dado cuenta de la gravedad que este abandono en el que nos han dejado cumpliendo nuestra misión tendrá consecuencias catastróficas que además también cruzaran nuestras fronteras, haciéndonos otra vez ejemplo de lo que no se debe hacer…abandonar a los funcionarios de salud.
Este lunes 12 de abril, en conferencia de prensa, daremos a conocer nuestras actividades de protesta y de movilización, las que se detendrán únicamente si en cada rincón de nuestro país se entregan las garantías de cuidado y protección de nuestros compañeros y compañeras de la salud primaria, para así de esta manera asegurar la capacidad de contención y de atención de la pandemia por el tiempo que sea necesario de manera racional.
CONFUSAM CHILE / Confederación de Funcionarios de Salud Municipal de Chile




